En una larga vida como escritor profesional, he oído miles de obras maestras contadas en bares y mesas de restaurantes. Nunca he visto una de ellas impresa. Los libros deben ser escritos, no hablados.
Me dice un amigo: «Voy a un refugio climático, ¿te vienes?». «¿Eso qué
es?», le pregunto. «Un bar», me responde. Me voy con él
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Buenas, soy Emilio Calatayud. Estoy debajo de un sombra en el Albaicín, mi
barrio, y pasa un amigo y me dice: «Voy a un refugio climático, ¿te
vienes», me ...
Hace 3 horas





Por aquello de que la realidad siempre supera a la ficción.
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