martes 24 de noviembre de 2009

La pasión de Microsoft

¿Sabes lo que mueve a Microsoft? La pasión ;-)

Lo de “Developers, developers, developers…” es todo un clásico, pero no había visto este remix que muestra a Steve Ballmer en… todo su esplendor.

Visto en un comentario de DaSp en Menéame.

domingo 15 de noviembre de 2009

Más triste que un bloguero

Desde luego, ésta es la mejor versión que he escuchado del clásico de Sabina.

“Mas triste que un bloguero… posteando con el Feedburner a cero”.

Dark Knight sesentero

Y otra vez con College Humor (cosas de seguir enlaces). Ahora con como hubiera sido “The dark knight” con el Batman de los sesenta…

Las desapariciones de Batman

College Humor son, sin duda, un ejemplo de como crear contenido en la red. Ayer me encontré con este vídeo que no había visto acerca de las famosas desapariciones de Batman, esas que suceden cuando miras a otro lado por dos segundos y cuando regresas a ver el murciélago ya voló. Veamos que pasa cuando el señor de la noche no tiene un día particularmente inspirado…

Comunicación hoy día

José Luís Orihuela, cuando pasó por Quito (y donde tuve el placer de conocerle en persona) dejó caer estos brillantes consejos para estudiantes de comunicación que ahora publica en su blog bajo el elocuente título de “Estudiar comunicación cuando todo ha cambiado”:

  1. Especialízate en temas, no en medios
  2. Aprende a convertir tus ideas en proyectos
  3. Aprende a convertir tus proyectos en negocios
  4. Concéntrate en los lenguajes y en la narrativa, no en la tecnología
  5. Comienza a construir tu identidad profesional ahora
  6. Aprende a trabajar con otras personas
  7. Aprende a pensar creativamente
  8. Aprende a trabajar rápido y bien
  9. Comienza un blog
  10. Pregunta

Las negritas son mías.

La mitad de la carrera debería estar dedicada a estos temas.

Por cierto, en su blog tienes su exposición en vídeo (editada). Absolutamente imperdible.

Calidad del español

EFE tomó la decisión de traer para Colombia su mesa de edición (es decir, la oficina central de América Latina) que estaba en Miami. ¿Por qué?

Es difícil responder sin herir, pero consideramos que Colombia era el mejor lugar porque los profesionales colombianos son magníficos. Segundo, porque el español que se habla en este país es de buena calidad y nos iba a permitir tener una buena calidad en las noticias. Además estamos más cercanos a nuestros clientes y tenemos buenas comunicaciones. Después de haber mirado en varios lugares llegamos a la conclusión de que éste era el mejor. Y ya en lo personal, aunque no pesó en la decisión, me siento muy próximo a Colombia y me alegro que así fuera. Debo decir además que las autoridades facilitaron todo el proceso y eso fue muy positivo. Creemos mucho en este país, en su potencial y en los profesionales colombianos.

Álex Grijelmo, en esta entrevista. Las negritas son mías. Me llama la atención (aunque no me sorprende que venga por su parte) que se haya tomado en cuenta la calidad en el uso del idioma, un parámetro que muchos comunicadores se pasan por el forro de lo que ustedes quieran elegir. Obviamente, esto repercute en la reputación del periodismo colombiano y es una muestra de que, al hacer tu trabajo, cuidar lo que a algunos les parecen pequeños detalles puede traerte beneficios.

Tranferible a muchas otras cosas. Que cada cual lo aplique como a bien tenga.

Por cierto, la vía fue este tuit de Susana Morán.

sábado 14 de noviembre de 2009

Realistas

Un “realista” sólo es un pesimista tratando de dar más autoridad a su opinión.

La frase es mía, aunque estoy seguro de que alguien lo ha dicho mejor y antes que yo. La publico para no olvidarme. No quería que quedase sumergida en un marasmo de tuits. Algún día, revisando entradas viejas en modo intelectualmente masturbatorio, seguramente daré con ella y me reconfortará.

¿El origen? Ninguno en especial. Sólo me acordé de esas personas que contestan, cuando las tachas de pesimistas, que en realidad son “realistas”. Porque la verdad es que me revientan.

jueves 12 de noviembre de 2009

Cifras

Una pequeña reflexión derrepronto…

En este mundo virtual en el que todo el mundo quiere ser amigo de todo el mundo… ¿tienen sentido cifras como el número de seguidores en Twitter y el número de fans-amigos en Facebook? ¿Puede un ego racional realmente alimentarse y engrandecerse por esas cifras?

Lo que más sentido le veo, metido en números, es al número de suscriptores de un blog. Y, tal vez, pero sólo tal vez, al número de visitas.

Por cierto, nos empeñamos en hablar de como han cambiado las cosas gracias a las webadas 2.0, pero ¿el empeño en las cifras no sirve tan sólo para tratar de contentar a un mundo 1.0, que sigue teniendo la sartén por el mango? ¿No deberíamos, en lugar de tratar de que compartan la sartén o de quitársela, tener nuestra propia cazuela?

Un día, todos seremos amigos de todos. ¿Cuál será la siguiente cifra a la que recurriremos?

Así, solamente a vuela pluma.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Que se lo ganen

Lo que sí queda muy claro es que  dudar, ser escéptico, hacerse preguntas y hacerlas, o esperar que los que  las deben hacer las hagan, choca de frente con los feligreses de la iglesia de la opinología que creen que los que  reclaman algo más que la declaración de una sóla persona son como poco unos insolentes o unos  anti-(rellene con su fobia preferida)

J.R. Mora, en su blog furuku. Ahí está la razón de la crisis de la prensa. Si remontan, si logran encontrar el modelo de negocio que les permita sobrevivir, de nada servirá si no se ponen manos a la obra para reconstruir la credibilidad perdida.

La prensa no debe morir: necesitamos puntos de referencia acerca de la actualidad. Pero si estos puntos están colocados estratégicamente de acuerdo a intereses muy particulares o actúan como meros vendedores de papeles o bits, sin importar elementos éticos que los llevaron a donde están estaban… Pues que sigan vendiendo, pero que no reclamen lo que perdieron: que se lo ganen.

lunes 9 de noviembre de 2009

Lo que llevo aprendido tras una semana

nanowrimo_1_normal Toda participación en el NaNoWriMo es, ante todo, un aprendizaje. Ya en mi primera incursión en este noviembre de locura escritora extraje unas cuantas enseñanzas. Transcurrida la primera semana de este año, ya he aprendido unas cuantas más (y constatado unas lecciones anteriores):

  • Cumple tu número mínimo de palabras diario requerido: y digo “tú” porque, en este caso y por diversas razones, yo me he impuesto realizar un mínimo de 2.000 palabras diarias. El mínimo que recomiendan en el sitio oficial del NaNoWriMo es de 1.667. Como en los primeros tres días me dejé llevar bastante, acumulé un total de palabras superior a los que debía tener por entonces. Por eso, me “relajé” demasiado y, lo peor, me confié. Ahora mismo, cuando debería llevar una buena ventaja sobre mi total acumulado para cada día, simplemente estoy “bien”. Cuidado con el descuido.
  • A la calidad se llega a través de la cantidad… y la edición: haciendo un cálculo a grosso modo del tiempo que me lleva escribir las 2.000 palabras diarias, he llegado a la conclusión de que es mejor escribir de corrido para luego revisar que ir haciendo revisión por el camino. Esto que parece una verdad simple, es más complicado de lo que parece aplicarlo. Hay entradas que, con muchas menos palabras, me han llevado casi el doble de tiempo que una jornada de NaNoWriMo. Y la calidad final se podría decir que era la misma (no mucha, limitadito que es uno).
  • Trabaja por escenas (o secuencias, según se mire): y este es el “truco” que mejores resultados me está brindando. Si me apetece detenerme un momento (aunque para ir a por agua), no lo hago hasta que haya terminado de escribir la escena en la que me encuentro. Igualmente, si intuyo que he superado ya el mínimo de palabras para ese día pero no la he terminado, continúo hasta terminarla. La clave para realizar cualquier proyecto es dividirlo en partes, y esas partes en pasos… Ya sabes: “divide y vencerás”.
  • No mires cuantas palabras llevas hasta que hayas terminado la escena: complementario del (o unido al) anterior. Cuando no sabes por donde debes seguir, cualquier distracción es buena para alejarse de la zozobra que nos aborda. Y mirar el número de palabras es una de las más perjudiciales. Es como cuando estamos en una actividad que nos gusta y estamos mirando constantemente el reloj: los mínutos se hacen más y más largos. En este caso, si miras constantemente cuantas palabras llevas, sólo conseguirás que lo que sería el equivalente a un tuit te haga sentir como si hubieras escrito la mitad de la Biblia. Si te autoimpones no contar hasta terminar la escena en la que estás la satisfacción será mayor y el alivio, verdadero.
  • No escribas al final del día: tras esta semana dejando el NaNoWriMo para el final de la jornada, me he dado cuenta de lo perjudicial que resulta escribir con todo el cansancio del día encima. Cualquier idea, la piensas dos veces antes de pulsar las teclas que las materialice en letras. La mente está cansada y, encima, te distraes con más facilidad y cualquier idea que te venga se volatiliza casi al instante. Creo que es bueno colocar el NaNoWriMo entre las últimas actividades a desarrollar durante la jornada, pero allá por el puesto antepenúltimo o así. Procura que no sea lo último que hagas en el día: te costará mucho más trabajo.

Y esto es todo por ahora. A medida que vaya aprendiendo más cosas, las iré comunicando.

Por cierto, muy interesante el blog de donde he sacado la imagen: sirve para poner los pies en la tierra. Si no tienes un mínimo de autocrítica (y un mínimo bastante alto), no entres.

viernes 6 de noviembre de 2009

Más universal

"The more personal you make something...if it's true, if it's pure, the more universal it is." David Breskin

“Cuanto más personal haces algo… Si es verdadero, si es puro, más universal es”.

Dicho de otra forma: a la hora de escribir, olvídate de calificativos como “vendible”, o “mercado”, o “moda”… Simplemente, escribe sobre lo que desees.

Visto en este tuit.

Donde esté un blog…

En tu web, tu microcontenido, tu eres tu servidor, tu eres tu línea editorial, tu eres tu gestor publicitario y decides lo que va y lo que no. En las redes sociales propietarias estás de invitado, y te consienten mientras no decidan que no eres bienvenido o entroncas en SU línea editorial.

Las negritas son del mismo autor de la entrada, Fernando Tellado. Pero no tengo problema en suscribirlas. Por eso me escama tanto usar Facebook para colocar contenido original. ¿Que quieres usar Facebook para promocionar tu sitio? Pues vale, pero con repliques allí los contenidos completos (aunque sea de manera automática). Saca a tus lectores del caralibro mostrando sólo el inicio del artículo con la aplicación NetworkedBlogs.

Porque… ¿un usuario que puede leer todo lo que escribas sin salir de Facebook luego se va a convertir en un usuario fiel a tu sitio? ¿Lo hará un porcentaje de usuarios significativo o sólo aquellos que saben que hay algo más en la red que esa web paralela en la que pretende convertirse esa red social?

Mientras tanto, yo trato de descubrirle un uso útil a Facebook más allá de encontrar (no, decirle “’Ay va, estás aquí” y no volver a saber más) viejos amigos.

De verdad, donde esté un buen blog…

martes 3 de noviembre de 2009

Son un problema

Precisamente ayer, mientras preparaba el vídeo escuché una noticia que indicaba que no estoy solo. Los políticos ya no forman parte de la solución, simplemente se han convertido en un problema.

(…)

Quizás se podría soportar a algunos políticos incompetentes. El problema es que además de que ultimamente parece que todos lo son, da la sensación de que además de inútiles son dañinos. Joden todo lo que tocan y enrarecen el "clima laboral".

(…)

Los políticos no son fiables. Poco puedo decir sobre esto. Si hay algo que saben hacer bien nuestros (¿?) representantes es adornar, tergiversar y ocultar la verdad.

(..)

Pero igual que ocurre con muchos expertos en marketing, confunden la notoriedad con la marca. Que te conozca todo el mundo no implica que vayan a escogerte (salvo que no haya otra opción). Lo que están consiguiendo al aparecer a todas horas no es generar una Marca Personal sino dar pruebas a todo el mundo de lo inútiles que son.

Una entrada escrita desde el contexto del concepto de Marca Personal pero con verdades como puños, obra de Andrés Pérez Ortega. Algunas de las cosas que he resaltado aquí son por las que, en estos y otros lares, apenas hablo de política: porque inmediatamente se asocia con los políticos y se te obliga a un posicionamiento total a favor o en contra. Mientras la política, los políticos y los que hablan de política a pie de calle estén tan polarizados, me callaré mis opiniones, que las tengo, por supuesto. En un debate digno de ese nombre, no tengo ningún problema en estar. Pero en una trifulca de hooligans… pues va a ser que no.

lunes 2 de noviembre de 2009

Menos hablar y más escribir

En una larga vida como escritor profesional, he oído miles de obras maestras contadas en bares y mesas de restaurantes. Nunca he visto una de ellas impresa. Los libros deben ser escritos, no hablados.

Morris L. West (vía AdviceToWriters).