martes 24 de enero de 2012

¿Será que ha llegado el momento de aceptar el futuro (o uno de ellos)?

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Esta es una reflexión muy particular acerca de un tema muy concreto: mis webcomics y su formato. Así que no creo que sea para todo el mundo, por lo que os emplazo a cerrar la pestaña de esta entrada y seguir vuestro camino, que el texto es largo. Ahora, si os interesa el tema (de manera particular o general), seguid adelante.
Desde hace algún tiempo, vengo dándole vueltas a un tema: ¿qué formato utilizar para los webcomics? Concretamente, para mis webcomics, los de Proyecto Autodidacta. Desde los inicios del proyecto, me he ceñido siempre al formato rectangular vertical, con una proporción aproximada al A4. La razón principal era (y es) que fuera posible imprimirlos sin dificultad.
Sin embargo, con el auge de los lectores electrónicos (lease tablets, eReaders variados, teléfonos móviles y dispositivos por el estilo), ¿ha llegado el momento de dejar de pensar en el papel y pensar únicamente en el formato electrónico, aprovechando las virtudes que nos ofrece?
Dado que se tratan de comics con pretensiones educativas, una de las razones de utilizar este medio de comunicación (aparte de ser el que más me gusta y adoro) es porque la fragmentación de la información en trozos pequeños facilita su asimilación, al mismo tiempo que los dibujos la refuerzan. Ahora bien, ¿en qué medida afectaría la presentación de viñetas de manera individual a esta característica hecho del cómic? Habitualmente, yo no juego mucho con la página, que viene a ser apenas un soporte para las viñetas. En ocasiones, me he lanzado con una splashpage, pero nada más. No busco el efectismo narrativo. Para lo que cuento, es mejor explicaciones someras, limitadas a entre seis y nueve viñetas por página (a veces menos).
Por ello, me estoy planteando un cambio de formato. Oh, nada radical: es decir, que no dejaría de hacer los comics tal y como los estoy haciendo hasta ahora. Pero estaba pensando en probar otros formatos, como el de un PDF empotrado con formato de presentación (vamos, algo así a lo de Slideshare) para realizar pequeñas cosas. De hecho, me lancé e hice una pequeña prueba que podéis ver a continuación:

Lo que me preocupa en cierta medida (que no deja de ser una preocupación un poco ociosa, hija de reflexiones ocasionales) es en como afectará a la asimilación de la información por parte del lector. Creo que el hecho de que se terminase imponiendo el formato de rectángulo vertical sobre el horizontal (ay, aquellos cuadernillos del "Guerrero del antifaz" de mi infancia...) es, mercado aparte, que resulta más fácil de leer porque el ojo tiene que desplazarse menos (no tengo ninguna fuente de esto, pero sospecho que es así). Pasar de un formato vertical a uno horizontal debería obligar a centrar la "acción" en eso, en el centro, dejando bastante aire alrededor en lugar de saturar la viñeta (¿sería diapositiva en este caso?) aprovechando todo el espacio disponible para incluir más información. Es decir, algo así como lo que ya he hecho al adaptar páginas que tenía ya creadas para publicarlas en Google+ y que lo podéis ver en la presentación que hay sobre este párrafo. Aunque sospecho que eso del "aire" lo he incumplido un poco.
Tomando esto como regla de oro, el obstáculo mayor que queda es que para mostrar más información se le obliga al lector a ejecutar más acciones. Midiéndolo en viñetas y quedándome con el promedio de seis por página, mientras que antes para leer doce viñetas debía hacer un clic, ahora debería hacer doce clics, uno por viñeta. Sin embargo, puede detenerse más tiempo en cada una, ya que no hay la "presión" que ejerce la misma página para que continuemos leyendo (¿me explico?).
Y hay otro aspecto digno de considerar: el atractivo visual. Al igual que las modernas "infografías" que surgen como setas por todas partes de la web, una página ejerce un mayor atractivo visual que una presentación, que además obliga a una acción mayor (hacer varios clics) que la una página (descender visualmente por ella o, a lo más, hacer un scroll para terminar de verla). Cuando vemos algo que contiene bastante información en un solo golpe de vista, tendemos a fijarnos más. Si nos exige algo más, como varias acciones físicas, a menos que el tema nos interese mucho, lo terminamos dejando de lado. ¿Se puede considerar al scroll una acción al mismo nivel que el clic?
Ahora bien, el formato "presentación" resulta mucho más adecuado para su visualización en dispositivos móviles. Empezando porque exige una acción menos compleja que la de un ordenador de escritorio (apuntar+hacer clic contra hacer un "tap"). Pero además, para mí como autor, me resulta mucho más fácil asegurarme de que la historia se va a ver leer bien en cualquier dispositivo usando el formato "presentación" que usando el formato "página" estándar. Como no sé desde que dispositivo van a acceder mis lectores, me aseguro de que utilizo el formato que tiene más posibilidades de leerse bien en todas partes.
Y con esto volvemos al principio. Porque el formato "presentación" deja muy de lado la posibilidad de imprimirse. Utilizarlo no deja de ser un acto que lleva implícito el rechazo al papel. De ahí mi pregunta: ¿ha llegado el momento de aceptar un futuro en el que el uso del papel será mucho menor y elaborar los (mis) comics pensando que se van a leer desde dispositivos móviles y no en papel o en un ordenador de escritorio?
Mi pregunta tiene mucho de retórica, la verdad. Seguramente, terminaré haciendo algunas pruebas (como la que hice) a ver como sale el experimento: no solamente que tan efectivo resulta a nivel narrativo, sino también que tanto esfuerzo representa y que beneficios (de todo tipo) reporta. Sin embargo, si habéis llegado hasta aquí, se agradece cualquier comentario.

martes 17 de enero de 2012

10 cosas en las que no habías pensado a la hora de poner tu libro en Internet

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La autopublicación en la red está de moda. Los media se hacen eco de dos o tres excepciones exitosas y el discurso de evitar a los intermediarios se está mediatizando y calando en el mundo literario (aspirantes incluidos).

Pero no todo el monte es orégano. Nadie nos impide estar aporreando teclas durante unos meses y luego subir el resultado a cualquier web destinada para ello (propia o ajena). Pero si queremos hacerlo bien, debemos asumir que hay que realizar una serie de tareas que, en el caso de una editorial convencional, suelen estar repartidas entre varias personas. De eso trata esta lista que enumero a continuación.

Si la he llamado "cosas en las que no habías pensado" es porque, cuando empezamos a fantasear sobre publicar en Internet, nos solemos olvidar de algunos detallitos. Y estos son esos detallitos:

1- Crear la obra desde cero.

2- Revisar la obra. Considerar cambios en cosas como la trama, los nombres, el título, etc. Intentar tomar las decisiones más apropiadas de la manera más objetiva posible (¿sobre tu propia obra? ¡Uf!)

3- Hacer las correcciones pertinentes de ortografía y gramática, dejando de lado nuevas correcciones en la propia narración (porque si no, no terminarás nunca).

4- Crear el envoltorio: la portada, un pequeño resumen del libro (como los que aparecen en la contraportada de los de papel) y, quizá, una pequeña biografia tuya. Hay que considerar que la portada tiene que ser atractiva y el resumen, enganchante. No son cosas que se hacen en un día.

5- Convertir la obra de forma correcta a los formatos electrónicos más populares: PDF, EPUB y MOBI. Tal vez alguno más, como el FB2 o el AZW. Y lo más importante: verificar que se muestra bien en todos los formatos y en los dispositivos que se tengan al alcance, comprobando que los enlaces (si los hay) funcionen, que el índice funcione y sea correcto, que la división en capítulos es la que se había pensado, etc.

6- Establecer la comercialización. ¿Va a ser gratuito o vas a cobrar por él? Si vas a cobrar, ¿cuánto? ¿Y cómo vas a cobrar? En el precio que pongas tienes que tener en cuenta si en las plataformas en que lo coloques se te va a descontar algo del PVP, o si la pasarela de pago que utilices se lleva una comisión. Cuidado, porque lo mismo piensas que poniéndolo a $2 te vas a llevar íntegra esa cantidad. Y no es así: es muy probable que alguien se lleve por el camino un buen pellizco.

6.5- [actualización] A instancias de Javier Pastor desde Google+, añado un medio punto: decidir bajo que licencia vas a publicar y todo lo que eso comporta. ¿Creative Commons? ¿Alguna otra licencia flexible? ¿Simplemente bajo el derecho de autor convencional? ¿O quizá lo dejarás en Dominio Público? Todas tienen sus pros y sus contras, tanto desde un punto de vista ideológico como meramente práctico. Por cierto, ¿vas a registrarlo en alguna parte? Otro punto a tomar en cuenta.

7- Distribuir el libro por cuanta plataforma sea posible. Lidiar con los mecanismos de subida. Modificar el archivo de la obra de acuerdo a los requerimientos de la plataforma (aunque si hemos sido previsores, no será necesario hacerlo).

8- Establecer una estrategia publicitaria. ¿Como te vas a dar a conocer? ¿Vas a contratar anuncios en sistemas como AdWords? ¿Vas a abrir cuentas y páginas en las principales redes sociales dedicadas a tu obra? ¿Cuánto tiempo vas a destinar a la promoción y comunicación? ¿Con qué tipo de contenido vas a alimentar las redes sociales?

9- Llevar a cabo la estrategia publicitaria siguiendo los pasos que hayas definido previamente.

10- Rezar porque el libro se venda/descargue.

Seguro que me he saltado algo (siempre me suelo quedar con esta sensación al escribir una lista), por lo que podéis añadir cualquier cosa en los comentarios, que os lo agradeceré. Y además, obviamente, la lista no es detallada, ni mucho menos. Cada punto da para hablar mucho porque también requiere mucha labor.

Reconozco que esta lista es más fruto de la observación que de la experiencia, o al menos lo es relativamente (no en vano tengo algunos comics puestos en la red para descargar). El problema es que, generalmente, los autores llegamos hasta el paso 3, quizá el 4; mediocremente y con conocimientos limitados hasta el 5 (con excepción de los que son también ilustradores, claro). A partir de ahí, todo lo reducimos a un poco de spam esporádico y sin ninguna estrategia en los canales de que dispongamos. Los más audaces crean canales adicionales pero pasan en muy poco tiempo a tenerlos pobremente activos (seguro, estoy muy seguro, que hay muchas más excepciones de las que conozco).

Y sobre todo, es una lista a manera de recordatorio: tengo un par de proyectos en mente en los que creo que será necesario seguir esta lista. En el caso de que prosperen, por aquí estaré dando cuenta de mis hallazgos, descubrimientos e invenciones. Mientras tanto, espero que al menos sirva para que, si alguien está haciéndose el cuento de la lechera con esa obra que está escribiendo para colgarla en Internet, por lo menos ponga un poco los pies en la tierra y empiece a prever la carga de trabajo que se le viene encima si pretende llegar lo más lejos posible.


La imagen es de jblyberg

domingo 15 de enero de 2012

Cinco años después…

text3019Llevo dándole vueltas desde hace un buen rato a como comenzar esta entrada. Tras varios intentos infructuosos, y ante el riesgo de que se me desgaste la tecla de "Borrar", simplemente doy un paso adelante y hala, que sea lo que sea.

Y es que ese "sea lo que sea" sin duda ha sido el lema tácito de este blog durante los cinco años de existencia que se cumplen hoy. Nunca he tenido claro hacia donde iba y hoy, con mucha más experiencia, sigo sin saberlo.

Como tantos, me dejé arrastrar por el oleaje de las redes sociales y, en lo tocante a este blog (y por lo tanto, a mi exposición pública más personal), me fui abandonando a ellas. Poco a poco, fui escribiendo cada vez menos por aquí, a pesar de aparecer de vez en cuando con bienintencionados intentos retomarlo, victimistas lamentos por no hacerlo o tan sólo señalando algunas actividades que realizaba.

Sin embargo, algo había en las redes sociales que no me terminaba de convencer. De hecho, lo sigue habiendo. Si no, estaría escribiendo estas líneas en Twitter o en Google+. Creo que era y es la percepción de fugacidad.

Da igual que esa fugacidad sea cierta o no (que lo es). Da igual que Google+ permita que eches un vistazo a todas las "publicaciones" y que construyas allí un simulacro de blog (con Facebook no me meto, que directamente no me siento cómodo allí). Lo importante es la percepción de fugacidad, el sentirse un guijarro en mitad de un río caudaloso o una barquichuela en mitad de un furioso océano. Y no sólo eso: también está la sensación de que tus palabras flotan a la deriva, de disparar al azar, de estar en mitad de la calle hablando con los ojos cerrados.

Sensaciones. Percepciones. Subjetividades varias, cada una a juego del que las enuncia pero con su carga de verdad.

Me gustan las consabidas redes. Me gusta compartir enlaces por Twitter y hacer comentarios extemporáneos por allí; me gusta publicar vídeos de YouTube en Google+ e incluso hacer pequeñas reflexiones y comentarios; e incluso me gusta, sobre todo, dejar algún que otro comentario en una actualización de Facebook que me haya llamado la atención. Sí, me gusta, igual que me gusta hablar sobre lo divino y lo humano en un bar.

Pero uno no pasa la mayor parte de su tiempo en un bar. Si lo hace, o es camarero, o es el dueño, o tal vez debería hacérselo mirar.

Por eso he decidido volver al blog: porque en la calle hace mucho frío y en el bar hay mucho ruido. He dicho más arriba que nunca supe hacia donde iba este blog. Pero, al igual que entonces, hoy también sé que debe existir. Que necesito que exista. Aunque ni siquiera sepa por qué.

Eso no significa que no siga pasándome por donde me pasaba anteriormente, sino que ahora me pasaré mucho más por aquí. Significa que de nuevo volveré a hablar de la trastienda de mis proyectos, volveré a hacer comentarios más o menos breves de cosas que me encuentre por ahí, compartiré ejercicios de reflexión sin rumbo alguno y otras muchas cosas que se me vayan ocurriendo.

Ahora es cuando viene la parte en la que me exonero del compromiso de periodicidad. Pero no. Al principio va a ser duro, lo sé, pero mi objetivo es dejarme caer por aquí como mínimo tres veces por semana; como máximo, todas las que haga falta. Y no por incrementar lectores. Ni siquiera por el respeto debido a los que me mantenéis todavía en vuestros feeds (que se que estáis ahí, y perdonad la franqueza), sino por mí mismo. Es algo que necesito hacer.

"Todo esta dicho" fue mi primera casa en la web. Alquilada, cierto, pero no ha dejado de ser mi casa. He pasado mucho tiempo fuera, pero ahora toca quitar las telarañas, barrer un poco y adecentarlo.

Vosotros decidís si me acompañáis mientras lo hago.

domingo 25 de diciembre de 2011

Un día...

Con esto, lo digo todo:

lunes 5 de diciembre de 2011

Descárgate gratis un manual de buenas prácticas con foros

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Buenas prácticas con foros” es la última recopilación que he publicado en Proyecto Autodidacta. Se trata de todas las páginas que han aparecido en el sitio sobre esta temática.

De nuevo, es otra colaboración realizada con eMadrid (con quien ya hice las “Buenas prácticas con blogs”), adaptando el texto original de Pilar Azagra y Juan Luís Chulilla a cómic. Además, ellos también han supervisado toda la adaptación.

Como siempre, os lo podéis descargar desde su página en formatos CBR o PDF. ¿A qué esperáis?

miércoles 21 de septiembre de 2011

Videoconferencia "Por qué tener un blog en la era de las redes sociales"

Y antes de que se me pase (que se me suele pasar fácilmente), aquí está la videoconferencia con la que participé en el Día del Blog 2011: por qué tener un blog en la era de las redes sociales.

Mi objetivo principal fue centrarme en las ventajas que da un blog en relación a las redes sociales y en cuanto a todo tipo de "editor", por llamarle así: individuos y empresas. Ambos tienen necesidades diferentes y se podría hacer hasta un seminario para cada uno con este tema, pero hay una serie de elementos comunes a tener en cuenta y son esos los que he intentado explicar.

No considero que tener presencia en las redes sociales sea excluyente de tener un blog. Pero es un craso error basar nuestra estrategia comunicativa solamente en un solo canal y que encima no es nuestro. Hasta un hosting gratuito como el de este blog da más libertad que una red social (principalmente Facebook y Twitter), aunque también conlleva riesgos, claro.

Sin más, aquí tenéis el vídeo:


viernes 16 de septiembre de 2011

Participando en el Día del blog

ddb_logo_2010_illustrator [Convertido]Como sabéis, el día del blog es el 31 de agosto. Y en esta fecha se suele realizar un evento online del mismo nombre con conferencias, debates, foros, etc. Sin embargo, este año, por diferentes motivos, el evento Día del Blog se trasladó a otra fecha: el sábado 17 de septiembre. Es decir, mañana.

Como en ocasiones anteriores, voy a estar participando en el evento. En este caso, lo haré de dos formas: con la  videoconferencia titulada “Por qué tener un blog en la época de las redes sociales” y con la moderación de una mesa redonda online “La revolución en las redes sociales: ciberactivismo, movilización ciudadana y participación política”.

Podéis encontrar los horarios de estas y el resto de actividades en el programa del evento.

jueves 15 de septiembre de 2011

“Buenas prácticas con blogs” ya en PDF

 

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Pareciera que sólo aparezco por aquí para darme autobombo…

Bueno, vale: es cierto. No prometo que esto vaya a cambiar de aquí a corto plazo, pero sí que cambiará. Tan sólo es cuestión de poner en marcha algunas cosas que tengo en mente.

A lo que iba, el autobombo: nada más comunicar que ya está disponible en formato PDF el manual de “Buenas Prácticas con blogs”. Está en la misma página para descargar que el otro formato, el CBR.

La demora ha sido por una cosa muy tonta, pero que uno va posponiendo demasiado hasta que se aloja en un rincón para saltar en los momentos menos adecuados para trabajar y más propicios para la culpabilidad, como antes de irte a dormir: un índice.

Esta edición contiene un índice con enlaces a las páginas y, cada una de estas tienen a su vez otro para regresar al índice. Eso es todo.

Pues nada más: pasad por allí a recoger vuestro ejemplar y espero que os guste y que, sobre todo, os resulte útil.

lunes 18 de julio de 2011

Descárgate gratis un manual de buenas prácticas con blogs


Hace unos meses, colaboré con la organización eMadrid para realizar la adaptación a cómic de su texto "Buenas prácticas con blogs". Durante unos meses, se estuvieron publicando varias páginas a la semana y, ahora, tal y como es mi costumbre, aparecen todas recopiladas en este volumen en formato CBR. Espero que más pronto que tarde, vea la luz también en formatos PDF y MOBI.

Realizar esta adaptación ha sido no sólo un placer (todo un gusto colaborar con Juan Luís y Pilar, que han estuvieron supervisando y corrigiendo) sino también un desafío. Era la primera vez que me enfrentaba a plasmar gráficamente tantos conceptos abstractos y he aprendido mucho durante todo el proceso.

El resultado final ya estaba en la web desde hace un tiempo, pero ahora creo que se puede apreciar mejor todo reunido. Y esto no es el final de la colaboración, sino que en breve empezará una nueva serie, esta vez dedicada a las buenas prácticas en la gestión de foros.

Así que ya sabéis: si os interesa el tema, daos una vuelta por Proyecto Autodidacta para descargarlo.




jueves 16 de junio de 2011

Algún día hablaremos del Doctor

Aquellos que entráis en algún momento a este blog (que no creo que seáis muchos), habréis observado que he cambiado desde hace un tiempo la frase que se supone que ha de definir al blog.

Para los que no habéis entrado y todavía me tenéis entre vuestros feeds, os ahorraré el entrar. La frase en cuestión es:

"No plan, no backup, no weapons worth a damn. Oh, and something else: I don’t have anything to lose".
Más que al blog, la frase corresponde con mi situación actual, algo que es lógico pues siempre he considerado a este blog más una extensión de mí mismo que un sitio nichificado donde hablar de temas concretos (aunque no voy a negar que lo he intentado).


El caso es que dicha frase tiene su origen aquí:


Y hace más o menos una semana, me encontré la siguiente adorable versión:


Y eso es todo lo que quería decir. Queda pendiente hablar algún día del Doctor, que lo merece.