Redireccionando

Puedes acceder a esta página haciendo click aquí

Algunos blogs que sigo

Twitter

Ivan's bookshelf: read

Que la muerte te acompañe
El atlético invisible
Cómo escribir claro
Hollywood Babylon
Fuckowski, memorias de un ingeniero
Copia este libro
Inteligencia intuitiva
The Naked Woman: A Study of the Female Body
Eisner/Miller: A One-On-One Interview Conducted by Charles Brownstein
La Etica Del Hacker Y El Espiritu De La Era De La Informacionu
Más allá del crash. Apuntes para una crisis
The Dunwich Horror
El nombre de la rosa
Story: Style, Structure, Substance, and the Principles of Screenwriting
Steve Jobs


Ivan Lasso's favorite books »

Páginas

"No plan, no backup, no weapons worth a damn. Oh, and something else: I don’t have anything to lose".- The doctor

Con la tecnología de Blogger.

Llévatelo gratis

sábado, 31 de enero de 2009

Casi agua y aceite

Uno de esos elementos que marcan siempre la diferencia es la necesidad de contar cosas, de relatar historias, de generar contenidos, de expresarnos, de opinar. Muchos blogs se han desinflado porque nacieron por la necesidad de sus autores de gritar las cinco ideas que marcan su hacer diario; una vez contadas, una vez remodeladas en forma de varios post cada una, el objetivo está cumplido, el mundo ya sabe lo que pienso; misión cumplida, bendito sea! Siempre han existido personas con cosas que decir al mundo, pero no siempre ha existido la posibilidad de hacerlo de manera tan fácil.

Aníbal de la Torre, con mucha razón (las negritas son suyas). Como el dice, es esa necesidad de contar algo, de siempre estar contando algo (una anécdota, algo leído por ahí, una historia, una opinión) lo que le hace imbatible al blog como sistema de publicación. En el, tienen cabida todo tipo de narración, sea imagen, audio o vídeo. Su facilidad de uso, con una curva de aprendizaje tan baja (en principio), es la que ha permitido su propagación.

¿Que habrá más perfiles en redes sociales que blogs? Toma ya, pues claro. Como dice Aníbal, no todo el mundo tiene la necesidad de contar sus historias a quien quiera leerlas. Sin embargo, las redes sociales permiten otro tipo de comunicación mucho menos compleja, que requiere menos esfuerzo y que es más accesible para todo el mundo.

Lo que yo me pregunto es: ¿por qué no establecieron en su momento algo así como que “el P2P acabará con los blogs”? Porque hay más usuarios de… ¡Ah, claro! Que no tienen nada que ver…

Pues eso.

viernes, 30 de enero de 2009

El problema de la publicidad

Hace unos días, escribía un comentario en esta entrada de Dondado acerca de la publicidad, donde él exponía que quizás (ojo, quizás) el único modelo válido de publicidad para los blogs sea el de pago por post (por el asunto de la influencia). Yo no pienso así, y de esa manera lo dije. Hoy, Manuel Almeida lo expresa mucho mejor que yo lo hice:

Siempre he desechado las fórmulas esperpénticas, abusivas y pícaras de los CPM, CPC o CPV, simplemente porque si alguien quiere aparecer en mi blog debe pagar por aparecer en él. Yo le cedo mi espacio y mi trabajo, mis usuarios y lectores, y mi imagen. Creo que esto sistemas suponen la gran ‘estafa’ publicitaria de la Red: como hay muchos editores que desconocen cómo se mueve realmente el mundo de la publicidad, les vendemos unas fórmulas imposibles y que traguen, si quieren. No, esto no funciona así. ¿Por qué en los periódicos, radio y televisión la simple inserción de anuncios sin garantías de éxito cuesta determinada pasta y en las webs y los blogs tenemos que supeditar nuestras retribución a que la gente haga click o compre un producto determinado? ¿No es acaso eso responsablidad de los propios clientes, de la calidad de su producto y de la capacidad de atraer usuarios con buenos banners y mensajes? ¿Es que tampoco nos consideramos los editores online como para ceder nuestro espacio a cambio de nada o, en la mayoría de las ocasiones, unas migajas, cuando la imagen de una empresa está continuamente presente y asociada a nuestro sitio?

Y añade, al listar una serie de principios con los que comulgo completamente:

Sistema de retribución justo: pagas por aparecer; es cosa tuya convencer y que la gente haga click y compre o no tu producto. No me hagas responsable de tus éxitos o tus fracasos. Yo simplemente te ofrezco una vía de difusión. Si te he ayudado, genial. Si crees que no vale la pena, rompe el contrato.

Y es que es rara (por comparación) la publicidad que funciona por seducción inmediata: generalmente, se necesita más de un anuncio para que el posible cliente se anime a, por lo menos, echarle una ojeada a lo publicitado. En productos electrónicos (webs, servicios y cosas así), es más fácil que quien lo ve haga clic que en la vida física, donde en muchas ocasiones lo publicitado no está al alcance de un enlace y exige movilizarse o acordarse del anuncio cuando nos movilizamos.

A pesar de que la actitud de Google puede molestarnos (su doble rasero, su incapacidad para bloquear a aquellos que burlan su sistema, como Enrique Dans muestra en una captura de pantalla…), lo cierto es que el problema no es ese. La realidad es que existe un problema con este asunto de la financiación de los blogs vía publicidad en el que parece reducirse todo a pedirle a Google que cambie (de políticas, de reparto de ingresos, de lo que sea), cuando no debe ser así. Adsense no es lo único que existe, aunque sea lo primero a lo que recurramos por su facilidad (ver los bloques incluidos en este blog). No podemos plantear el problema en términos que reduzcan todo a Google, como si fuera lo único que existe. Según lo veo yo, el problema es el siguiente:

  • La blogosfera (entendiéndola como el conjunto de blogs) se ha convertido en un medio de comunicación asentado, que no se va a morir de un día para otro y al que le queda mucho por delante. De hecho, que no se escriba tanto como antes no significa que no se escriba mejor que antes. ¿Cuántas veces hay que repetir que cantidad no es sinónimo de calidad? Aún así, de ambas cosas vamos servidos.
  • Pero el problema no es sólo de la blogosfera, sino de todo medio electrónico, de todo servicio y de toda página web. Que seamos los blogueros los que hagamos más visible el planteamiento sobre la publicidad no significa que seamos los únicos afectados.
  • El uso de Internet no hace más que crecer, y todavía va a ser así durante muchos años (aunque quede esperar a ver que dice esta crisis sobre todo esto). Esto implica un mercado completamente desaprovechado que hace que iniciativas interesantes terminen desapareciendo por falta de ingresos.
  • La miopía de los anunciantes (es decir, los que tienen la necesidad de anunciarse y los posibles para hacerlo) y su excesivo conservadurismo que raya en la cobardía hace que este mercado no termine de despegar.

¿Las soluciones?

  • Un sistema de retribución justo (como dice Manuel), adecuado a las visitas de cada blog (en cantidad y público objetivo), a la visibilidad que se le otorga al anuncio y a otra serie de parámetros.
  • Gestión equitativa: tú no quieres que tus anuncios se vean donde aparezcan tetas, ¿no? Pero tampoco yo quiero que aparezcan anuncios de videntes en mi sitio. Aquí somos dos partes envueltas en esto, así que… Y nada de cambios de política unilaterales. Al respecto, sería interesante saber a cuantos sitios a afectado de manera negativa el dichoso “Test de la muerte”.
  • Alternativas a Adsense, similares en facilidad de uso y de gestión. Si existen, tienen que darse a conocer y debemos darlas a conocer. En esto, jugamos un papel importante los blogueros. Pero alternativas de verdad, que cumplan con lo mencionado arriba. Al respecto, resulta interesante seguir el blog Alternativas Adsense.

Entre otras, que se puede hilar más fino. Internet, siendo el medio que más se está extendiendo en los últimos tiempos, siendo el repositorio de todo el público que pierden (¿por qué será?) los medios convencionales, sigue siendo el patito feo de los medios en este aspecto. Y creo que la razón principal que hay detrás es la falta de control que hay en la red. ¿Cómo puedes presionar a un bloguero para que no hable mal de tu marca? Puedes hacerlo, pero no tienes tantas posibilidades de éxito como en un medio convencional. O puedes hacer lo que Google, que al cancelarte la cuenta te quita lo que hayas ganado pero no cobrado (o al menos así creo recordar, que no encuentro en su ayuda donde lo dice).

Sí, la publicidad no debe de ser el único modelo de negocio dentro de la red, pero sí puede y debe ser el primer empujón para una web, para que de sus primeros pasos y se asiente.

Taller Blog y literatura

tbl

Mira, si estuviese en Madrid, acudiría a este Taller Blog y literatura. Y es que respecto a la literatura, o como le llamen a eso de contar historias por medio de la palabra escrita, que veces la palabreja de marras me parece un poco abombante, y los blogs son muchas las dudas que se me plantean. En algún momento, a ver si las enumero todas o gran parte, que algunas ya las he ido (y voy) dejando caer por aquí.

jueves, 29 de enero de 2009

Lavado de cara

Soy consciente de que la mayoría que me leéis, lo hacéis vía RSS. Por lo tanto, seguro que ha pasado desapercibido el pequeño lavado de cara que le hecho al blog. En realidad, todo lo que hice fue pintar la casa, quitar algunos muebles (o cambiarlos de sitio) y poca cosa más, que Blogger no es sistema que permita muchas virguerías, o por lo menos sin mucho trabajo que no estoy por la labor de hacer ahora (aunque sí, me parece necesario). Aún así, todavía quedan cosas que modificar, así que irán viéndose algunos cambios de poco en poco.

 

Por si a alguien le interesa, la plantilla que estoy utilizando se llama Blue Weed y la he obtenido, como siempre, en BTemplates, un sitio en el que te puedes perder buscando plantillas de Blogger.

miércoles, 28 de enero de 2009

No hay nada escrito

Pienso que este tipo de recomendaciones están asociadas a una cultura del trabajo atormentada que lo define como castigo por el pecado original; y que, en definitiva, conducen a tratar de resolver un supuesto problema de productividad con soluciones que ya han demostrado (o, más humildemente, ya me han demostrado) que están tan obsoletas como el propio concepto de productividad.

 

Miguel, hablando de un tema en cuya aproximación estoy muy de acuerdo. Pongamos como ejemplo acerca de eso de la productividad un blog: escribes entradas sesudas con el objetivo de atraer visitas y luego, a la primera tontería de cambio que escribes sólo por divertirte, todo el mundo te enlaza e incluso alguno te menea. ¿Qué ha sido más productivo?

 

Que no, que aunque todo esta dicho, no hay nada escrito sobre nada.

martes, 27 de enero de 2009

Aprender haciendo, esa es la fórmula. E Internet.

Toda la parrafada de la entrada anterior fueron ideas (algunas un poco inconexas) que en parte fueron motivadas por esta entrevista a Roger C. Schank. Extraigo de ella los párrafos que más me han llamado la atención, aunque recomiendo su lectura completa:

 

Es bastante difícil enseñar mediante el “aprender haciendo”. Si 30 niños aprenden de esta forma, todos tendrán distintas necesidades y problemas a los que debe enfrentarse el profesor al mismo tiempo. Y todos pueden ir en distintas direcciones, según los intereses de cada uno.
El problema es el aula. Cuando hay aulas y un maestro al frente, aprender haciendo es casi imposible. Cambiar esto significa prescindir de las aulas, así como de la idea de un profesor de pie delante de 30 niños, que sabe qué es verdad y te lo va a contar. Este cambio resulta inconcebible para los colegios.
Aprender haciendo implica tener un objetivo que conseguir. Los niños deben intentar hacer algo. ¿Qué intentan en el colegio? Sobre todo, aprobar exámenes y conseguir buenas notas. La cuestión es si esa es una habilidad que merezca la pena enseñar.

 

Todos hablan de educación porque así consiguen votos, pero un electorado verdaderamente preparado haría preguntas difíciles a los políticos, y les complicaría la vida. Los votantes tontos son más fáciles de tratar. Más aún, los adultos tontos hacen los trabajos serviles, y los gobiernos siempre están preocupados por no tener suficientes trabajadores serviles, como los soldados, para cumplir sus órdenes. Los gobiernos represivos enseñan la verdad que quieren que conozcan los ciudadanos. Los gobiernos controlados por grandes empresas enseñan a los estudiantes a convertirse en empleados dóciles. No muchos gobiernos quieren realmente enseñar a los estudiantes a pensar por sí mismos.

 

KINDSEIN: ¿Quién decide qué tenemos que estudiar y cómo?
ROGER SCHANK: Es una pregunta muy interesante. La respuesta, sorprendentemente, es 'nadie'. Todo se decidió hace mucho tiempo y nadie puede cambiarlo. Y, lo que es peor, hay grupos de presión que quieren dejarlo igual, y son muy fuertes. Editores de libros de texto, preparadores de exámenes, profesores y muchos otros tienen un gran interés en que todo siga igual.
Sólo tienes que intentar eliminar el álgebra o la trigonometría del plan de estudios de cualquier escuela secundaria del mundo. El clamor sería estruendoso. Esto es cierto incluso teniendo en cuenta que casi nadie recuerda nada de esos temas una vez terminado el colegio. No lo recuerdan porque es inútil y el 99,9 % de los adultos nunca lo ha utilizado. Y no, no te enseña a pensar. Si queremos enseñar a la gente a pensar podríamos investigar buenas maneras de hacerlo.

 

Aceptan que los niños no aprenden matemáticas ni literatura, sin preguntarse por qué se enseñan esas asignaturas, para empezar. Además, como normalmente no tienen formación informática, no asimilan que la solución debe estar basada en los ordenadores para que el cambio sea amplio. Internet puede cambiarlo todo al proporcionar una experiencia de alta calidad a todo el mundo. Por supuesto, lo que se ha visto hasta ahora es el vino de siempre en una nueva botella.

 

Aprender haciendo se utiliza como método de enseñanza en escuelas de comercio, en el trabajo, en el ejército y en cualquier área en la que esperemos que la gente consiga algo. En la escuela, eso no se intenta realmente. Se espera la memorización de los hechos aleatorios que las autoridades consideran importantes. Como no hay que hacer nada, ¿por qué enseñar así? El tema clave es el cambio en el plan de estudios, para que el examen principal sea de rendimiento, no de competencia.

 

El problema es el sistema, no los colegios en particular. Puede haber buenos profesores y buenas experiencias en el colegio, pero son la excepción y no la regla. La buena noticia es Internet. Podemos crear buenas experiencias educativas e inmediatamente permitir a cualquier niño del mundo participar en esas experiencias. Un plan de estudios bien construido una vez puede utilizarse en todos los colegios y hogares del mundo mientras haya mentores en línea para ayudar. ¿Podemos hacerlo? Seguro que sí.

 

Las negritas del último párrafo son mías.

Hay mucho por cambiar

Hoy, conversando con elamordemivida, me preguntaba algo así como si no estabamos un poco atrasados en los colegios escribiendo a mano en las clases (me refiero a los alumnos). ¿El objetivo es una computadora por alumno? Es a lo que apuntan muchos políticos y lo que termina siendo fuera del aula. Entonces, como que vamos un poco rezagados en cualquier parte donde esto no sea así, ¿no?

 

Esto viene a cuento de la caligrafía. En ocasiones, los trabajos de los alumnos hechos a mano resultan ilegibles. ¿Vale la pena perder el tiempo haciéndoles practicar caligrafía cuando, al salir del colegio, su letra debe ser aceptada como la que es, buena o mala? ¿Es necesario quitar tiempo a otros temas por algo que sólo será útil durante su vida escolar? ¡Ja! Presenta un escrito oficial (una solicitud, por ejemplo) a mano y ya verás lo que te pasa…

 

Ahora que se están popularizando las ultraportátiles, ¿no sería mejor exigirle al alumno que trajese una a clases y darle un USB con los textos que necesite (CC mediante)? Supongo que esto no será aplicable a todas partes, pero un plan similar tiene buena pinta. Pero todo lo que habría que reformar en materia educativa, madre mía…

 

Sin embargo, imaginemos por un momento… El alumno hace la tarea en clase, en la computadora. Se la pasa al profesor vía Internet (o Intranet). Éste, en caso de que le falte tiempo, se la lleva a casa para corregir y le pone la nota en un documento accesible sólo para los miembros del colegio.

 

Hay examen. El alumno debe estudiar. Se lleva los documentos que necesite en su ultraportatil o se los envía por Interneta casa y hace que un software de reconocimiento de voz se los convierta a audio o a MP3 para escucharlos en su reproductor portátil e ir incluso repasándolos mientras se dirige al colegio.

 

Toca… redacción (yo tiro siempre más por el lenguaje). Los alumnos empiezan a escribir el texto con incorrecciones. No tienen ninguna idea exacta de lo que van a decir. En el procesador de texto van acumulando frases inconexas. A base de pensar en el tema, por fin surge un hilo conductor. Corta en un lado y pega en el otro (como se hace en la vida real). Al final, el texto que produce termina aproximándose más a su capacidad escritora.

 

Mira por donde, me acaba de dar por fabular. A algunos les parecerá algo cercano a una utopía, pero técnicamente es más que posible. El problema, como siempre, son las personas. Sus hábitos, sus costumbres. Su manera anticuada de ver el mundo.

lunes, 26 de enero de 2009

Necesidades

no hay que intentar webs que quieran los demás, sino las que necesita uno mismo.

 

Hernán Casciari, presentando Espoiler.tv. La frase me parece uno de los mejores consejos para cualquier tipo de emprendimiento, sea una empresa, sea una web, sea un libro, sea lo que sea. Si empiezas por cubrir tus propios gustos y necesidades, te sentirás mucho más a gusto si la emprendes con un tema que, presuntamente, es lo que el mercado indica que funciona.

 

Creo que el tema da para un poco más, pero lo que no da más es mi tiempo cuando escribo esto, así que a ver si más tarde lo retomo.

domingo, 25 de enero de 2009

Tú, yo e Internet

En el mundo moderno internet se ha convertido en nuestro confidente, un lugar para satisfacer nuestras necesidades, buscar respuestas a preguntas y en muchos casos es quien conoce nuestro lado más oscuro. Pues como dice Tancer, y es donde radica el poder de la información que recoge internet, "muchas veces decimos lo que pensamos, en otras tantas no. Pero en internet es distinto, pues siempre las acciones hablarán más fuerte que las palabras".

(…) Las encuestas, por ejemplo, cada vez tienen un campo de acción más limitado. (…) Pero en internet lo que pensamos, sentimos y vivimos está allí en tiempo real.

 

Del artículo ¿Qué podría decir Internet de nuestras vidas?, vía Sonia Blanco. No da ningún dato novedoso, pero sirve como recordatorio de que, cada vez que hacemos un clic, estamos dándole información a alguien y que es algo que no podemos controlar. Bueno, estudios sobre los hábitos siempre ha habido, pero nunca tan certeros como ahora. Estando conectados, damos muchas facilidades para ser controlados, seguidos, rastreados. No estarlo significa aislarse del mundo y empezar a tener una desventaja comparativa con el resto que lo está. Bonita disyuntiva, ¿verdad?

 

Sin embargo, tampoco es cuestión de exagerar, pero tampoco de dejar de tomar ciertas precauciones a la hora navegar. O, por lo menos, ser consciente de las consecuencias que puede traer nuestra “anónima” confesión de mantener contacto carnal con el ficus del balcón, por decir algo.

 

Si estás interesado en el tema, no debes dejar pasar La sociedad de control, de José F. Alcántara (aka. versvs). Puedes comprarlo en papel, pero también descargarlo sin costo (está en dominio público). Es posible que descubras muchas cosas. Por ejemplo, a mi me resultó bastante interesante la información relativa a los chips RFDI, de los cuales no tenía mucha que digamos.

jueves, 22 de enero de 2009

Un sistema que no aguanta

La “crisis” la iniciaron unos banqueros con una avaricia sin límites, unos constructores que pusieron la burbujita, de acuerdo, pero el problema va mucho más allá. Un sistema, el económico, inventado por los seres humanos pero que mantiene alienada a la mitad de la población, y a la otra mitad muriéndose de hambre directamente, no tiene por dónde aguantarse.

 

La vigilanta, con mucha razón (las negritas son mías). Cuando salgamos de esta crisis (si salimos), ¿cuánto tardaremos en caer en otra? ¿Cuántas necesitaremos para que los mandamases se den cuenta de que esto no es sustentable? ¿Cuántas necesitaremos nosotros para despertar? ¿Cuándo se podrán conciliar los intereses de todos, cediendo en cuanto a nuestras expectativas reales pero sin dejar que nuestras concesiones sean más alimento para esa avaricia?

 

Nos hemos metido en un berenjenal (el sistema, que no la crisis, que tan sólo es un síntoma) del cual resulta muy difícil salir. Pero su dificultad no debe ser óbice que impida intentarlo de verdad.

 

Como dijeron los Héroes del Silencio: “que cada uno aporte lo que sepa”.

 

miércoles, 21 de enero de 2009

Rankismo en la educación

Si en el Estado, la Comunidad Autónoma o mi centro hay menos fracaso escolar porque todos aprueban, será un gran éxito, aunque los alumnos acaben sin saber hacer la o con un canuto. Si esos estudiantes que tienen su título, pero no el mínimo de los conocimientos que habrían de exigirse, fracasan mañana en su desempeño profesional, será su problema. Nosotros hemos cumplido al ponerles el título barato. Un sistema educativo y un sistema universitario pueden ser un gran timo cuando el fracaso escolar se evita a ese precio.

(…)

La mejor sociedad y la más justa no es aquella en que todo el que quiera logre ser ingeniero, sino la que tenga buenos ingenieros haciendo bien su trabajo. Que nadie por su situación económica o social se vea privado de la posibilidad de estudiar una carrera, pero que la culminen quienes lo merecen. Eso es justicia social y eso es Estado social. Lo otro, demagogia y engaño, irresponsabilidad, fracaso colectivo.

 

Juan Antonio García Amado, vía Menéame. La educación es algo muy complejo de evaluar por los factores que intervienen, y sobre todo por los dos que lo hacen: profesor y alumno. El rankismo en la educación… Disminuir la exigencia es el equivalente a pegar un JPG en tu blog que indique que tienes 10.000 suscriptores en FeedBurner. Así no funciona.

 

Antes, si no el alumno “cateaba”, era culpa del alumno. Ahora, es del profesor. Vamos a ver, que siempre es según el caso, y mientras no haya un profesor para cada alumno (cosa que dudo que ocurra) jamás nos aproximaremos a acabar de manera real con el fracaso escolar.

 

Para empezar, lo que se debería de hacer sería buscar otros parámetros para medir la educación, si tanto interés hay en medirla. Porque para los gobiernos, muchas veces pareciera que el único interés que tienen es ver si se pueden colgar una medalla en los rankings internacionales.

martes, 20 de enero de 2009

El vídeo no mató a la estrella del texto

Por fin, alguien dice algo verdaderamente coherente e interesante respecto al vídeo. Antonio Ortiz entrevista a Furilo (Álvaro Oriz), y éste dice…

 

El texto tiene muchas características que lo hacen imbatible: es rápido de producir y consumir, barato (en el sentido de los recursos y el esfuerzo), discreto (puedo leer en cualquier sitio y en diversas condiciones), y en cambio el vídeo falla en muchas de ellas. Para comunicar "conocimiento" o ideas de forma ordenada y concreta, el texto es lo que siempre hemos manejado y sobretodo, lo que sabemos manejar.

Con la generación que ha nacido con los videojuegos probablemente la cosa cambie: han formado sus estructuras más básicas en un entorno visual, y con poco texto. Ahora mismo el vídeo empieza a despuntar para comunicar muchas cosas, pero probablemente los cambios más dramáticos vendrán dentro de unos años.Por otro lado, el contenido es lo realmente importante, ya sea en vídeo o en texto. Si tienes cosas interesantes que decir, serás un punto de atención de cualquier manera.

Y respecto a los contenidos más personales, antes contabas que habías estado en un parque dando un paseo: ahora posteas un video de 3 minutos sobre ese paseo con una música que has montado en plan rápido y casero, y probablemente transmites mucho mejor tu experiencia. Cada vez hay más vídeo, la pregunta es donde está el límite: porque desde luego si todo el contenido que consumo en texto ahora mismo pasase a ser video solo me podría dedicar a ello. Y me despedirían del trabajo de forma automática, claro :)

 

Por fin algo más allá de eso de “el vídeo es el futuro” o “todo estará en vídeo”. Juntar letras con un mínimo de faltas de ortografía y que salga algo relativamente interesante es más sencillo que usar un lenguaje visual, sobre todo si contamos con que lo primero es algo que nos van inoculando desde que tenemos edad escolar, mientras que lo segundo lo aprendemos a una edad más avanzada (cuando es más difícil aprender), mezclando conocimientos adquiridos de manera intuitiva, empírica y estudiando.

 

Sin embargo, resulta obvio que el camino para compartir y conservar ciertas experiencias personales será el vídeo, sobre todo porque permite reproducir con más viveza lo que experimentaste. Como dice Furilo, contarás tu paseo por el parque con un vídeo de 3 minutos. Pero si te vas a poner a rajar acerca de la web 2.0, a lo mejor ese medio no es el ideal… Quien sabe, a lo mejor un podcast…

 

Todo es cuestión de seleccionar que medio va a ser el idóneo para lo que quieres decir. Recuerdo que una vez a Neil Gaiman le preguntaron como sabía si una historia era para libro, para cómic o para televisión/cine. No recuerdo la respuesta, aunque creo que decía algo así como que todo lo manejaba intuitivamente, pero seguro que detrás hay algún proceso lógico (como en todo).

 

Es lo que me fastidia cuando se genera discusión ante la aparición de un nuevo medio: es todo o nada. Los términos se plantean de manera que sean excluyentes cuando, al final, siempre todo es incluyente. Ni las redes sociales ni Twitter van a acabar con los blogs, ni el vídeo va a reemplazar al audio, ni estos dos van echar fuera del tablero al texto. El vídeo no mató a la estrella de la radio, ni a la de los periódicos (por cierto, que de eso se han ocupado ellos solitos), ni a nadie.

 

Y eso es porque no es necesaria ninguna muerte.

El pariente pobre

Pero sobre todo con la publicidad se está haciendo daño. Se está migrando de la publicidad televisiva y en papel a la de Internet pero pagando precios de risa. E Internet lo está aceptando porque ve que en cualquier caso los ingresos no dejan de subir.

Entonces de dice "a pesar de la crisis, Google aumenta sus beneficios" y ya está, todo arreglado. En Internet no hay crisis. Igual que Internet, muchas otras empresas están ganando el mismo dinero o más que antes, y se conforman. Y a dar gracias.

Pero lo que se está perdiendo aquí es una subida por derecho de la red. El tráfico de Internet aumenta cada día a pasos agigantados. Más gente viendo más páginas. Por eso tu página cada vez la visita más gente, no sólo porque sea mejor día tras día. Hay un aumento orgánico de Internet.

Ese aumento es enorme, en porcentajes de más de un cuarenta por ciento anual, algo inimaginable para casi cualquier mercado. Y aunque llevamos décadas en perpetuo aumento, esa subida alguna vez tendrá que disminuir hasta cifras normales, con bajadas o subidas del cinco por ciento.

 

Una cuestión muy interesante planteada en Pons Asinorum. Se dice (y hablo de una sensación extraída de muchas entradas en muchos blogs) que no se puede ganar uno la vida por medio de un blog: que con suerte, te llega para el servidor. Se dice que Google se lleva mucho pero reparte poco. Se dice que sin SEO, no te comes un rosco.

 

A pesar de que creo que todos esos “se dice” tienen razón, por otro lado hay algo que me escama en la ecuación y que me lleva a desconfiar de esas aseveraciones. Por un lado, creo que muchos que se quejan de Google (y no lo digo por defenderlos, y tampoco es que haga falta) y de la falta de ingresos por parte de la publicidad en Internet (sea como sea) forman parte de aquellos que se acercaron a los blogs con la intención de hacer dinero, y entre ellos muchos copypasters que creían haber hallado una mina de oro en la combinación ctrl+c > ctrl+v. Gente que creía que se con abrir un blog en Blogger y decir cuatro cosas iba a poder dejar su trabajo. Muchos de esos lo dejaron a los pocos meses. Es decir, que no se lo tomaron con la seriedad del caso (y eso implicaba dejar de copiar).

 

Sin embargo, por otro lado, hay un comentario generalizado similar a lo que acabo de decir por gente que de verdad se esfuerza en sus blogs, en un ejercicio legítimo de rentabilizarlos. Y a esos comentarios hay que sumarle el artículo del cual he extraído la cita de más arriba, que creo que plantea una cuestión muy interesante: la inversión en publicidad en Internet es poca… ¡Y parece que hubiera que dar gracias por anunciarse!

 

Me pregunto: ¿por qué un blog, o una web, con un cierto número considerable de visitas promedio, no puede cobrar por publicidad lo mismo que un periódico que tenga las mismas ventas de ejemplares que visitas el blog? ¿Estoy equivocado al preguntar esto? ¿Hay blogs que no sean superstars, sino medium stars o little stars, que cobren una cantidad de tres cifras o cuatro altas por anunciarse en su blog? En este asunto, no dispongo de datos suficientes, por lo que asumiré que no (me lo dice mi instinto, que puede fallar).

 

Creo que entre las empresas todavía hay una sensación de menosprecio hacia la blogosfera y hacia Internet en general. La red todavía es el “pariente pobre” de los medios en este aspecto. A ver como lo solucionamos.

 

Disclaimer (que mola ponerlo): no me cuento entre los que se quejan porque creo que aún no hago lo suficiente. Cuando lo haga, veremos si también pongo el grito en el cielo (espero que no, pero sospecho que…)

El porcentaje y los comunistas

Aquí, quienes han estado ganando más dinero son los Carrefour, El Corte Inglés, la Fnac, porque sólo ponían el espacio. Se desarrolla el ataque virulento contra el precio de las cosas, y todo el mundo ataca a las compañías, y nadie cuestiona el 40 por ciento de margen de venta de El Corte Inglés, por poner un ejemplo. Pero afortunadamente ya no hace falta El Corte Inglés. La red llega incluso a donde no llega El Corte Inglés, que como todo el mundo sabe es omnipresente, omnipotente y el negocio perfecto. Pues la red es mejor todavía que El Corte Inglés.

 

Teddy Bautista, vía Mangas Verdes. Tiene razón. Pero Erizo ha puesto su disco a €20, un pelín caro (aunque le honra lo de descargar el disco gratis, donando el SMS a… ¿Al Gore? ¿A qué? Pero parece honrado). ¿Ese precio también lo van a poner las discográficas? Entonces, con razón estarían contentas con la ausencia del 40% de El Corte Inglés (por cierto, cuando vivía en Madrid, ahí era el último lugar donde compraba discos: muy caros).

 

Pero lo mejor es lo de los comunistas.

 

Todo este discurso de la cultura libre, si es tan progresista como parece, la izquierda tendría que reivindicar la vivienda libre, la comida gratuita, la educación, la asistencia sanitaria, la ropa... cuando todo eso sea gratis, a lo mejor los artistas tampoco quieren cobrar por su trabajo, pero eso se llama co-mu-nis-mo. Mientras la leyes fundamentales no cambien, eso seguirá así.

 

¿Todo gratis=comunismo? Bueno, creo que es normal, pensando que de quien viene piensa que disco descargado=disco no vendido…

 

Y por cierto, no se le ocurre otra manera de atacar a la cultura libre que poniéndola de comunista… O sea, que Obama es comunista (los contenidos de la web de la Casa Blanca están bajo CC). Quiero ver como el sr. Bautista le dice eso a Obama en la cara, con lo que les gusta a los yanquis que les llamen comunista.

 

Por cierto, que por este señor, no se regala nada ni como estrategia de mercado, ¿no? Pues le va a ir bien…

lunes, 19 de enero de 2009

Inmovilismo en el Titanic

Unos pocos años más tarde, en la costa oeste de Estados Unidos, en un campus universitario, se estaban congratulando mis amigos norteamericanos de lo bien que se comportaba un ratón con el que estaban experimentando su conducta a raíz de una serie de incentivos muy meditados. La reacción era tan buena que un biólogo perverso sugirió que, de vez en cuando, no se recompensara la buena conducta del animal. ¿Cómo reaccionaría si, a pesar de haberlo hecho muy bien, no se le daba el premio?
Lo probaron: las tres primeras veces el ratón, defraudado, puso todavía más ahínco y precisión en la ejecución de las instrucciones. «Se podría aplicar en las políticas de personal de las corporaciones», sugirió el biólogo pérfido. A la cuarta de hacerlo todo bien sin recompensa, el ratón se desmoronó y no quiso seguir el juego.

 

Fijo que mi estimado Yoriento le puede sacar jugo a estos párrafos escritos por Eduard Punset. Sólo añadir que para probar eso, no era necesario maltratar al pobre ratón… Aunque pensándolo mejor, quizás sí: los humanos somos a veces demasiado testarudos o cobardes y seguimos empecinados en continuar a pesar de la falta de verdaderas recompensas (que no tienen que ser necesariamente económicas).

 

No hace mucho, un amigo rechazó un puesto de trabajo que, aunque no implicaba una mejora salarial y sí más labor, significaba abandonar una empresa en la que estaba acomodado: poco sueldo, sí, pero poco curro. En el momento de la oferta, cualquiera que tuviera dos dedos de frente podía ver que aquello era el Titanic yendo derechito al iceberg y con el capitán gritando “¡Viento en popa y a toda máquina!”.

 

Ahora, sé que esa empresa tiene el iceberg tan cerca que puede usarlo para ponerse cubitos de hielo en el whisky (como bromeaban en el momento del choque los viajeros del malogrado transatlántico). Al leer lo del ratón, me he acordado de mi amigo, que no ha podido ser como el animalejo. No sé si podrá acudir a la otra empresa de nuevo (que es, por cierto, de la competencia) y si se mantendrá en pie la oferta, pero quizás debería intentarlo aunque sólo sea a manera de bote salvavidas en mitad de un océano helado.

domingo, 18 de enero de 2009

Se empeñan en obligarnos

Aunque tengamos un día fantástico, el trabajo nos haya salido mejor de lo esperado, hayamos comido bien y haya gente que nos quiera, cuando llegamos a casa los medios nos obligan a enfadarnos, enfrentarnos al resto de la sociedad o incluso a temer por nuestra integridad. A base de bombardearnos con negatividad y terror nos convertimos en un pequeño átomo que forma parte de un gran ente, olvidando que ese ente no existiría de no ser por los átomos que lo componen.

 

Carlos Fenollosa, en el blog de Dame la voz (un podcast estupendo, con una tertulia diferente sobre la actualidad española, con versiones diferentes en español y catalán). Lo suscribo completamente.

No se cansan…

… de ponerse en evidencia. En lo de David Bravo, sobre el concurso de comentarios de “Si eres legal, eres legal”:

 

Es decir, al cuerpo de personas que dicen haber asumido la labor de educación pública sobre nuevas tecnologías y propiedad intelectual les resultó creíble -e incluso digno de premio- un testimonio sobre un virus en un procesador que te roba tus fotos. Han premiado (supongo que ahora por poco tiempo) a un tipo que sólo quería evidenciar cuánta tontería e ignorancia se esconde detrás de estas campañas... Y que lo ha conseguido.

 

Las negritas son mías. Si esta noticia no aparece en los medios convencionales de prensa(por lo menos), los periodistas tendrán la respuesta a porque están sufriendo esa crisis de credibilidad que acompaña a la económica (si es que no la produce o se suma a ella).

 

Como diría Nelson: “Ha-haaa”.

En todas partes…

… cuecen habas. Y sin duda, han de ser todas del mismo huerto, oye.

Modelo de negocio obsoleto

Por medio del cabreo de Rafa Osuna, llego a unas <ironic>divertidas</ironic> declaraciones de Teddy Bautista. Mandan narices:

 

"Yo creo que es muy difícil que aumente más -señala el músico-, porque son como 500 millones de canciones en España; esto no va a crecer más, son 50 millones de discos menos"

 

Continúa la falacia: disco descargado=disco no vendido. Y eso a pesar de el hecho de que aumenten las ventas por Internet en USA de canciones sueltas en lugar de discos completos es un indicio que nos puede llevar a pensar (aunque el dato sea de allende los mares, en algunas cosas los internautas coincidimos) que nadie se descarga ya un disco completo del artista que tanto gastan en promocionar, sino precisamente la canción que han repetido por la radio hasta lograr que te guste (o que te apetezca oírla de vez en cuando). Ah, ¿que el truco está en hacer dos o tres ingles y llenar el resto con basura? Ah, ¿y que eso ya no funciona? ¿Por qué será?

 

A mí, el dato que me gustaría saber es el de cuantos de esos discos descargados han terminado siendo borrados de los discos duros porque simplemente no valían la pena más allá de una canción. ¿Eso equivaldría a una devolución donde lo compraste?

 

Pero la diversión continúa…

 

Pero, en aquel momento [año 2000] "el único que estaba con dos discos por habitante y año era España", y fue "cuando empezó a consolidarse (el mercado musical) cuando apareció la piratería física", afirma.

 

¿Que entonces apareció la piratería física? ¿Y los que vendían cintas de cassette en el metro cuando yo vivía en Madrid (hasta el 96)? ¿Esos que eran, distribuidores minoristas?

 

"En el terreno audiovisual -según el músico- no es tan grave, pero va camino de serlo, porque cada vez la banda (de Internet) es más ancha y es más fácil bajarse películas".

 

Lo que viene a decir: “Tíos, no me dejéis sólo con la cantinela de que los clientes son unos ladrones, que ya mismo os quedáis vosotros sin la casa en la playa”.

 

Hoy en día, la cuestión es "bajarse por bajarse", según Bautista, y entonces "hemos perdido enteros en la calidad del producto" y además "el oído -añade- se va atrofiando y se pierde sensibilidad porque se va acostumbrando a unos ficheros de audio muy comprimidos".

 

Esto es una demostración de coherencia… y de algo más que no sé definir. Si la cosa es “bajarse por bajarse”, no creo entonces que se pueda afirmar con tanta ligereza lo de que disco descargado=disco no vendido. ¿O acaso el señor Bautista dice que la gente antes iba y se compraba un disco simplemente por comprárselo?  Ah, ahí está la demostración. No se trata de hacer música de calidad, sino de convencer a la gente de que compre por comprar. Consumismo puro y duro, esa es la fórmula musical.

 

Lo de que el oído se va atrofiando y se pierde sensibilidad es para dar de comer aparte. Como diría er Maki: po’ fale, po’ bueno, po’ ma’ legro. Es increíble: descargar música daña el oído y el criterio para distinguir la calidad de sonido. En cuanto a la compresión… ¿Como se descarga este señor las canciones? ¿En formato dial-up special?

 

"Tal vez -apunta-, la industria musical no ha librado la batalla de la calidad, ahora están intentando librarla" y habría que hacer una campaña "incitando o estimulando a la gente a que distinga la calidad del producto".

"En concreto de la música de las películas no hay claramente un concepto de calidad instalado en el ideario colectivo", debido a que el "ser humano va adaptándose: cuando la calidad de ese producto baja, él la toma como estándar y termina por no tener criterio de exigencia, de excelencia", explica.

 

En lo de la música de las películas me he perdido, de verdad. ¿Qué pinta eso? ¿Es una errata? ¿No hay un concepto de calidad en cuanto a si una BSO o score es buena o mala? Pues a mí me gustan mucho (y me consta que a otros también) y creo que la gente sí sabe si son buenas o malas.

 

En cuanto a lo de la batalla de la calidad que la industria musical no ha librado… Mira, es lo único en lo que le doy la razón, el único punto positivo que se puede rescatar de la entrevista. ¿Que se debería hacer una campaña? No creo: la gente termina sabiendo muy bien distinguir la bazofia de la excelencia. Pero eso cuando se lo permiten.

 

Claro, que a lo mejor lo que quiere es que se haga una campaña para sentar la referencia de calidad… de acuerdo a sus intereses.

 

Y para terminar…

 

Y también "un modelo de respeto a la cultura, que no se confunda el acceso a la cultura con la cultura gratis", debido a que "no vivimos en un mundo de cosas gratis y todo absolutamente todo cuesta", afirma.

 

Me carga cuando les da por apropiarse del término cultura. Y sobre todo cuando arremeten contra la cultura gratis. Cultura es también que no tengas que pagar la entrada a una exposición o a una conferencia. Una cosa será cultura (y mira que eso es difícil de definir), con precio o sin él. No trate de convencer que valor es igual a precio, no sea necio (Machado, te adoro).

 

Yo no sé por qué este hombre se empeña en identificarse con la industria y defenderla, en lugar de defender verdaderamente a los artistas. Los artistas no son las discográficas, pero hay que ver el empeño que pone en tratar de convencer de que es así.

 

Bueno, eso de no saber por qué es sólo una manera de hablar, si me entendéis…

viernes, 16 de enero de 2009

La pasta de PayPal en cheque

Esta no me la sabía: desde donde me encuentro hay como recibir el dinero de PayPal en cheque. Lo cuentan en Informática práctica:

 

A la fecha de este artículo no tengo a Paypal verificado, así que pedí el cheque con algo de nervios, al cabo de dos semanas el cheque ya estaba en casa (en Chile), traído por un correo privado que exigió mi presencia para entregar el documento (no basta la firma de alguien de casa que reciba) lo que hace al proceso todavía más seguro y rápido.

 

Los usuarios de Argentina, Brasil, Chile, China, Ecuador, EE.UU., India, Jamaica y Uruguay pueden solicitar un cheque.

 

Claro, que como dice ffuentes, el cheque tiene que ser de un mínimo de $150 y te cobran $11. Si hay alguno interesado en este tema, pasaos por allí para más información de como hacer todo el proceso.

jueves, 15 de enero de 2009

Ivoox, todo un YouTube del podcast

ivoox

También en lo de Rosa JC, doy con un artículo de El País sobre Ivoox: “Ivoox quiere convertirse en el YouTube del sonido”.

 

Me encantan los podcast, el podcasting y el audio en general. Por lo tanto, Ivoox me fascina. Espero retomar la actividad podcastera en breve (aunque llevo diciéndolo…), y cuando lo haga, recurriré sin duda a Ivoox. Una declaración del creador del proyecto que me gusta en especial es la siguiente:

 

"Nos gustaría llegar a tener verdaderas comunidades por temas. Mucha gente va a conferencias, talleres, mesas redondas..., y lo suben en vídeo, pero no es cómodo. Es mejor bajárselo y escucharlo en un viaje de avión. Pronto tendremos una opción para crearte un menú a medida según el tiempo que dure tu viaje".

 

Las negritas son mías. Y quien dice avión, dice autobús, o mientras friegas los platos (ambos mis casos). En ciertos terrenos y momentos, el audio es superior al vídeo, lo he dicho varias veces, alguna por aquí. El audio no te tiene tan atado como el vídeo, no pesa tanto (importante para según que conexiones) y además permite jugar con ciertos elementos como la imaginación.

 

Daos una vuelta por Ivoox. Vale mucho la pena. Yo me he encontrado allí cosas muy entretenidas e interesantes.

Abusando de las palabras: antisemitismo

Independientemente de lo que se diga y de quien lo diga, desde que comenzó el ataque de Israel a Gaza, algo me tenía mosqueado: la facilidad con la que la expresión “antisemitismo” salía a la palestra en cualquier medio (sea convencional o sea en la web). En lo de Rosa JC, me entero que Iñaki Gabilondo ha puesto muy acertadamente los puntos sobre las íes:

 

Como de costumbre, no ha tardado en aparecer ese gas paralizante, tinta de calamar que oculta y mancha: la acusación de antisemitismo. Ya saben, criticar al Gobierno de Israel es deslizarse por el antisemitismo. Falso. Falso de toda falsedad.

Ni antisemitismo ni nada parecido. Reserven esos argumentos para mejor ocasión. Lo que se denuncia es una actuación político militar intolerable, un comportamiento que atenta contra todos los principios arduamente conquistados por la comunidad internacional. Nosotros no somos Hamas.

Las negritas son de Rosa, pero las suscribo. Por cierto, allí se encuentra el video y el texto completo.

Dos años

Pues quien lo iba a decir: hoy ya son dos años que llevo manteniendo este espacio de manera un tanto irregular, con periodos en los que me paso bastante alejado de él, pero manteniéndolo, al fin y al cabo. Pues nada: muchas gracias por leerme y ojalá sigáis ahí dentro de otros dos, y otros dos y…

 

Me hubiera gustado hacer algo especial, como cambiar el diseño (anotado como pendiente) e incluso la foto de mis perfiles en los diferentes sitios de la web (igualmente, anotado como pendiente), pero al final se ha quedado todo en un pequeño comentario nada más.

 

Que le vamos a hacer: hoy precisamente ando poco creativo.

miércoles, 14 de enero de 2009

Lo que importa

Un profesor puede ser bueno o malo. Lo que no puede ser nunca es arbitrario.

 

Rafael Marín, hablando de otros temas que, en principio, no deberían de tener que ver con la educación, pero que lo tienen.

martes, 13 de enero de 2009

No pares en busca de documentación

Leo un Lifehacker un consejo de Cory Doctorow para evitar ser arrastrado por, como dice él, “el agujero negro de la web”. El texto en inglés (lo siento, hoy ando vago para traducir) es el siguiente:

Researching isn't writing and vice-versa. When you come to a factual matter that you could google in a matter of seconds, don't. Don't give in and look up the length of the Brooklyn Bridge, the population of Rhode Island, or the distance to the Sun. That way lies distraction — an endless click-trance that will turn your 20 minutes of composing into a half-day's idyll through the web. Instead, do what journalists do: type "TK" where your fact should go, as in "The Brooklyn bridge, all TK feet of it, sailed into the air like a kite." "TK" appears in very few English words (the one I get tripped up on is "Atkins") so a quick search through your document for "TK" will tell you whether you have any fact-checking to do afterwards. And your editor and copyeditor will recognize it if you miss it and bring it to your attention.

 

Para los que no read english, básicamente lo que hace es proponer un método para evitar ser arrastrado por la corriente de información en la que nos podemos sumergir a la hora de buscar documentación para nuestra novela (o cuento, o loquesea). Se trata de colocar las letras TK (poco habituales en inglés, y si no me equivoco en español es una combinación que prácticamente no existe) cada vez que necesitemos incluir un dato que debemos corroborar o añadir, en lugar de pararse a buscarlo. De esa manera, no detendremos la escritura (que suele embarcarse en un flujo muy delicado) para buscar ese dato concreto. Buena idea, sí señor. Me parece un consejo muy útil.

 

Pero yo añadiría algo. Imaginemos que estás citando un hecho histórico de memoria, pero sabes que está mal. Como te pares a corroborarlo, seguro que terminarás siendo absorbido por el agujero negro. Entonces, lo mejor que puedes hacer es utilizar etiquetas, como en programación web. Por ejemplo:

 

Se sentía como <tk>los que participaron en aquel hecho luctuoso que sucedió en Francia en el XIX y que involucraba a una prostituta, a un doctor y a un perrito y del cual no recuerdo ahora detalles</tk>: completamente indefensos

 

Tanto el TK como su uso en etiquetas me parecen además aplicable a la redacción de posts: “Microsoft, que vendió TK unidades de Vista el pasado año, parece que…”. Terminas la entrada y buscas el dato.

 

Un pequeño truco muy interesante que intentaré aplicar cuando sea necesario.

Sobre la vida, el miedo…

También puedes tomar la opción de, directamente, no bajar nunca de la atracción. Renunciarás a muchas cosas, entre ellas a amigos estables, a derechos y oportunidades, pero también descubrirás que es mejor vivir dentro del miedo que vivir bajo su yugo.

 

Yo vivo la vida intensamente. Tengo pase VIP a la rueda de la vida. E invito a todo el que quiera a subir, pagando a cambio el precio de su seguridad -que es de mentira-, su estabilidad -que es de mentira- y la perdida de sus prejuicios -que son de mentira-. Os aseguro que montar en la rueda de la vida merece la pena, y hará que, tras dos viajes, consideres cualquier cosa que tuvieras antes tan prescindible que parezca ridícula.

 

Jerónimo Palacios. La negrita es mía, porque esa frase… Coño, es que me encantó.

domingo, 11 de enero de 2009

Contexto

Cuando el contexto es lo que más importa, el enlace es el rey.

 

David de Ugarte.

Dentro y fuera

El papel es el soporte de lo oficial y sentenciado. El texto es cosa seria y el texto publicado (aunque sea digitalmente) impresiona y coarta.

 

Miguel, en sus sueños de la razón.

 

Mis últimas clases han versado sobre algunos mitos y precauciones en Internet. Uno de los mitos que enumeraba era el de que todo lo publicado en la web es cierto, junto a otro que decía que todo lo publicado en la web es falso. Las dos afirmaciones categóricas, un mito. La razón de plantear el pensamiento crítico y la diversidad de fuentes fue porque he observado, al menos entre alumnos y conocidos del mundo físico, un vaivén entre ambas posturas, entre la que menciona Miguel y la del más absoluto descreimiento de todo lo que procede de la red (a pesar de que la usen con asiduidad y hasta como referencia en ciertos temas). Y es que ante tal variedad de información que hay en la web, ante tantas y tantas fuentes que pueden ofrecer puntos de vista contradictorios entre sí, lo que me parece peor es seguir aferrado a cánones absolutistas de veracidad o falsedad.

 

Desde dentro de la web, en muchas ocasiones uno puede perder la perspectiva. En los últimos meses, varias personas me han dicho algo que me ha dejado perplejo: “Es que Wikipedia no es fiable porque la puede editar cualquiera”. Mi primera reacción fue de la del que está “dentro” (o sea, que sabe como funcionan estos rollos colaborativos): indignación, ¡blasfemia! ¿Pero como no puede ser fiable si la fuente de su fiabilidad es precisamente que cualquiera la puede editar? Salte desde “dentro”, desde el que sabe que no se puede decir una burrada exagerada en Wikipedia porque se pillan con relativa velocidad (aunque es más posible que se escapen burraditas).

 

Luego, me paré a pensar. Necesitaba argumentar y conseguí dar con una forma más o menos breve para explicar el funcionamiento de la Wikipedia y, de paso, hablar un poco de las wikis. En cuanto a los alumnos, pues por algo son alumnos y tienen que aprender, ¿no? Pero algo me enseñaron ellos: como se ve el mundo desde “fuera”.

 

Y desde “fuera” aún se tiene la impresión de que el texto (impreso o digital) es una referencia incontrovertible. Una vez, durante una clase, una alumna me argumentó que x cosa era cierta porque lo ponía en un libro. Sostenía la veracidad de x afirmación no en la reputación o bagaje del autor sino en su existencia material en papel. Si “está escrito”, es que es verdad. Caramba, nos han enseñado así. De hecho, se sigue enseñando así.

 

Pero resulta que nunca ha sido así. El papel nunca ha sido garantía de nada, excepto de que había alguien detrás capaz de poner dinero para que se pudiera imprimir lo que en él se decía. En lo que se refiere a “las cosas del mundo, no creo en verdades absolutas. A lo más, temporales, porque es muy difícil acceder a todos los datos y a todas las evidencias y en muchos casos necesitamos tomar una postura basados en un número limitado de ellos. Antes, la única referencia de la que disponíamos era el papel. Luego, fue el sonido y la imagen, sí, pero el papel, el texto, ha tenido siempre una posición privilegiada por su supuesta resistencia al tiempo (mucha información repetida en muchos soportes).

 

La web nos plantea un desafío, un cambio de paradigma: los textos son debatibles, son discutibles, deben ser ponderados y examinados con espíritu crítico, no engullidos como nos han acostumbrado a hacer con los contenidos de la televisión y hasta de la radio. Creo que esa es una de las enseñanzas que se pueden extraer de Internet y que hace aún más grave la existencia de la brecha digital, la cual se hace cada vez más grande: los que van delante están cada vez más lejos de los que van atrás, y estos están en inferioridad de condiciones para enfrentarse no solo a los nuevos retos que se plantean, sino hasta a los viejos y clásicos. La web es el punto de partida para comenzar a ensanchar la mirada que tenemos sobre “las cosas del mundo” y sobre las cosas de nuestros pequeños mundos. Hay gente que está “fuera” y cada vez le queda más lejos la entrada, y no hablo solo de un computador y una conexión a Internet, sino de la interacción con la red y la razón de la misma. Los que estamos “dentro” debemos ayudar a entrar a los que están “fuera”, pero sin prepotencia, sin presunción, sin un afán de quedar como salvadores. Simplemente por ayudar.

viernes, 9 de enero de 2009

Creatividad infantil

Leo en lo de Maikelnai una entrada con citas de Einstein. Entre ellas, la siguiente:

 

A veces me pregunto a mi mismo como llegué a ser la persona que desarrolló la teoría de la relatividad. La razón, creo, es que un adulto normal deja de pensar en los problemas del espacio y el tiempo. Estas son cosas en las que se piensa cuando se es un niño, pero mi desarrollo intelectual se retrasó, y como resultado solo comencé a interrogarme acerca del espacio y el tiempo cuando ya había crecido.

 

Dejando de lado la posibilidad de que Einstein estuviera haciendo un chascarrillo, el párrafo está cargado de razón. Para según que cosas, el crecimiento nos produce un estrechamiento de miras bastante considerable. Una de las primeras víctimas del abandono de la niñez es la creatividad. La facilidad con la que un niño puede crear historias (según que niño, claro) poco a poco se va atrofiando a medida que crece.

 

Para escribir, uno de los requisitos es tratar de recuperar ese impulso infantil que nos llevaba a imaginar de manera desbocada, para luego combinarlo con los conocimientos adquiridos como adulto. Y, bueno, esto es aplicable no solamente a la escritura, sino a muchas cosas que exijan curiosidad y creatividad.

¿Se empobrece el lenguaje?

En Desequilibrios han reproducido un artículo interesante que apareció en Ciberpaís (me enteré, como no, por Menéame). Copio los dos párrafos que se destacan en el mismo blog:

 

La escritura está adoptando los rasgos de la oralidad: inmediatez, aceptación del error (anacoluto en la lengua oral), predominio de la síntesis y de la simplificación, e inclusión de los aspectos afectivos (entonación en la oralidad, emoticones en la escritura)".
"Si existe un problema, es el empobrecimiento cultural, que no está vinculado a los medios de comunicación: si la política se simplifica, si se rebajan las inversiones en la escuela, si la sociedad viene orientada hacia un consumo de bienes que no prevé formas de consumo cultural, luego no es pensable culpar a los sms si la gente ya no piensa".

 

Y estaba pensando que en parte estoy de acuerdo con lo que se dice (en todo el artículo), pero de pronto, me he parado a pensar… ¿No será que nunca en la historia se ha escrito tanto como ahora ni de manera tan pública? Se ha recuperado el lenguaje escrito para las masas, por así decirlo, cuando ya estaba quedando restringido a los medios de comunicación y a la literatura (y a la burocracia, tanto de gobierno como de empresa). Se escriben SMS, comentarios en blogs, mensajes en Facebook, preguntas en foros… Se participa con la escritura de una manera que nunca se había hecho antes. Creo que, simplemente, no tenemos referentes reales para afirmar que hay un empobrecimiento cultural, sino que a lo mejor la cultura ya estaba pobre de antes. Tal vez dentro de veinte años podamos hacer afirmaciones un poco más sustentadas. Por el momento, sólo podemos teorizar en base a un ideal, no a información real.

 

¿O es que se está buscando desesperadamente la manera de justificar que la gente es cada vez más bruta? Que no creo que sea así, la verdad.

 

Bueno, lo cierto es que el artículo no es tan apocalíptico como doy a entender, pero se me vino a la cabeza esta reflexión…

Sobre los autobuses ateos

Llego a Elplural.com vía Menéame y allí pone respecto a la campaña de los autobuses ateos…

 

“Hace muy pocos años no había ningún problema de este tipo”, aseguró su representante, Javier María Pérez-Roldán, que advirtió que la iniciativa “atenta contra todas las religiones, es un ataque a lo sagrado”.

 

Le ha faltado lo de “Esto con Aznar no pasaba”.

jueves, 8 de enero de 2009

Más vueltas al libro electrónico

Muy interesante la entrada que aparece en Libros y bitios sobre el proyecto de Carmen Balcells acerca de la publicación de libros electrónicos. Una apuesta muy interesante que no sé qué frutos dará pero que, desde luego, despierta algunas preguntas. Entre ellas, la sempiterna acerca de la necesidad de los intermediarios.

 

Ya dije una vez que los intermediarios son necesarios, pero no de la manera en la que se han venido desempeñando hasta el advenimiento de esta era electrónica. Habían dejado su papel de filtros de calidad para convertirse en meros mercaderes cuyo único objetivo era la obtención de dividendos sin importar la manera, ya fuera por medio de la manipulación mediática o la inundación del mercado con productos mediocres pero rentables (por no haber alternativa).

 

El paso al mundo electrónico implica un cambio de disposición en los intermediarios, en este caso los editores. Ya no se trata de un mundo en el que el escritor está limitado por los medios materiales y económicos para dar a conocer su obra, sino uno en el que el creador puede, por sí mismo, dar a conocer su obra sin necesitar de una gran inversión (aunque quizá sí mucho de tiempo y astucia). Dado que yo mismo puedo colocar mi obra en Internet y cobrar o no por ella, ¿qué sentido puede tener unirme a una editorial que se va a llevar una parte de mis ingresos (por cierto, siempre desconocida para los que estamos fuera del ámbito, aunque en el artículo mencionado se habla de entre un 30% y un 40% de la venta para el autor)? ¿Ameritaría esa división de ganancias la difusión que daría una editorial empleando los medios a su alcance?

 

Es en el caso de nuevos autores donde las editoriales que pretendan incurrir en el mundo electrónico donde van a encontrar más reticencia. Pero este tema da para largo y lo dejo para otro momento. Sin embargo, me gustaría echarle un vistazo en lo que una editorial puede ofrecerle a un lector y el sentido que tendría su existencia para él.

 

Ante la vasta oferta editorial, los lectores necesitan de intermediarios fiables capaces de ofrecerles productos de calidad. Esto implica traducciones correctas, libros con pocas o ninguna errata y corrección de estilo de la obra previamente a su publicación, entre otras muchas cosas. Ah, y precios coherentes. Si ponen un precio de, digamos, $5 por libro, que no me vendan libros con letra tamaño 14 y 100 páginas. Es decir, que se dejen de los mecanismos a los que han estado recurriendo en los últimos tiempos tiempos para inflar sus ganancias. Sé que no todas las editoriales han tenido esos comportamientos, pero cada vez observo una mayor profusión de títulos con más grosor que contenido y con un tamaño de letra exagerado. Eso sin contar con el asunto del DRM, porque visto lo visto con la industria musical, no sería una buena maniobra eso de atar a un dispositivo un libro.

 

Para mí, una editorial online que me va a cobrar por descargarme una obra tiene que ofrecerme lo anteriormente dicho, e incluso más. Personalización de lista de lecturas, recomendaciones (al estilo Last FM) y una selección cuidada de obras. Ya no voy a ir a una librería y voy a pasar por los estantes saturados de libros de consumo rápido y autoayuda rancia. Voy a ir derechito a lo que me interesa, así que mejor que me ofrezcan algo bueno, porque si no, la competencia no está en la otra acera, está a un clic.

 

Mucha innovación y mucho atrevimiento necesita la industria editorial para entrar con buen pie en este mundo. Y, me temo, que no tienen los arrestos necesarios.

martes, 6 de enero de 2009

El kilobit, el megabit y la madre que lo parió

Ahora, desvariando un poco, estaba pensando: si las telefónicas fueran honestas, ¿no deberían dar la velocidad de sus conexiones en el promedio de Kilobytes por segundo que pueden alcanzar? Nada de todo ese rollo de kbps o mbps…

 

Pero claro, eso sería si fuesen honestas. O, por lo menos, pensasen en brindar un buen servicio… Ya, me conformo con que quisieran equilibrar las ventas con la atención… Naaah

 

Por si acaso, aquí tenéis una calculadora para haceros una idea de la velocidad a la que os podéis descargar las cosas según la velocidad de conexión que os ofrezcan.

lunes, 5 de enero de 2009

Secuestro de la cultura

10. Nunca, JAMÁS, descatalogues una película. Si no quieres distribuirla, véndesela a otro distribuidor o súbela al maldito eMule. Pero no secuestres cultura. Ésa es la verdadera piratería.

 

El pianista, en un decálogo que se ha marcado para los distribuidores de DVD. Los nueve anteriores están también cargados de razón, pero con éste lo borda.

sábado, 3 de enero de 2009

Acerca de condenar

Condenar no anticipa la paz, condenar no resucita a los asesinados, condenar no reconstruye pueblos y ciudades ni devuelve miembros mutilados.

Pero nos devuelve la humanidad.

 

JR Mora, con más razón que muchos que pregonan tenerla a toda costa

Hearst

MBDCIKA EC019

Ciudadano Kane es una de mis películas favoritas, igual que su director, Orson Welles, es uno de mis artistas favoritos: su biografía me la devoré en tres días.

 

Nota más personal: en base a lo que leí en esa biografía, me dio por acuñar para mis adentros lo que di en llamar el Método Welles: trabajar para ganar dinero y hacer los proyectos que te viniesen en gana, cosa que hacía este maestro habitualmente.

 

En dicha película, hay una escena en la que Kane le dice a un corresponsal: “… Usted suministre las ilustraciones que yo suministraré la guerra”. O algo así, porque lo cierto es que esta es la frase original que pronunció la persona en la que se “inspiraba” (porque eso era algo más que inspiración) el personaje de Kane: el magnate William Randolph Hearst.

En el blog Historias con historia se ha publicado una entrada muy interesante en la que se narra el hecho que se cuenta en la película: como Hearst presionó prensa en mano para que se desencadenara una guerra que, bueno, sin duda cambió el rumbo de la historia en Cuba de una manera tal que solo podemos asumir mirando ahora hacia atrás. Claro, que no fue Hearst únicamente, porque el resto de la prensa siguió sus pasos ya que el indicó el camino.

 

Hoy día, ¿sigue teniendo la prensa tanto poder? ¿Podría llegar a ejercer tanta presión como para iniciar una guerra? ¿O la diversificación de fuentes de información logra poner freno a tanto Hearst que anda por ahí? No me atrevo a responder a ninguna de estas preguntas, pero por lo penos tengo la esperanza de que la respuesta a la última sea “sí”.

viernes, 2 de enero de 2009

Sir Terry Pratchett… y más que merecido

terry-portrait-291208

Me enteré por Neil Gaiman: Terry Pratchett es ahora Caballero del Imperio Británico. A partir de ahora, nada de Terry o de Pratchett: Sir Terry para todos.

 

Ese título es más que merecido y, como muchos, me alegro enormemente de que lo haya recibido. Aquí se puede ver un vídeo con sus declaraciones y más información sobre el tema y el autor.

 

Os dejo un par de declaraciones ya viejas, pero que demuestran como las gasta el hombre del sombrero (irónicamente, sin él en la foto). Están extraídas de aquí, donde podéis encontrar muchas más de igual calado.

 

Una que me encanta sobre la calidad de la escritura:

 

¿Qué es un maestro escritor?

Ahora leo a Tolkien y veo los huecos, las evasiones, todas las cosas 'malas'... pero ha habido pocos libros que hayan tenido en mí el mismo efecto que tuvo ESdlA cuando tenía trece años. ¿Es mejor o peor que, por ejemplo, Anita Brookner, considerada una 'buena escritora' pero terriblemente aburrida de leer? ¿Qué se supone que tiene que conseguir un escritor?

Antes de juzgar a Tolkien, me gustaría saber cómo se tiene que hacer la puntuación.

 

Y otra que considero como uno de los mejores consejos que se puede dar a la hora de escribir:

 

Escribe. Durante más de tres años escribí más de 400 palabras al día. Me refiero a cada día del calendario. Si por alguna razón, en aquellos días antes de los portátiles, no podía ponerme delante de un teclado, escribía mucho la noche anterior y recuperaba al día siguiente, y si en algún momento me parecía fácil llegar a la media, subía la media. También hice muchísima edición después pero lo importante es que había algo que editar. También tenía un trabajo de más de jornada completa. Odio tener que decir esto, pero la mayoría de escritores de éxito (bueno, vale... ricos) que conozco siempre ponen la 'aplicación' en las primeras posiciones en la lista de Cómo-Se-Hace. Duro pero cierto.

¿Aplicación? Bueno, significa... aplicación. La capacidad de tozudez para arrastrar los nudillos y hacerlo, como dicen en la biblioteca de la Universidad Invisible.

Entradas populares

Etiquetas

Datos personales

Mis comics


Visita la sección de Descargas de Proyecto Autodidacta donde encontrarás comics en formato PDF, accesorios y podcasts... ¡gratuitos!

Proyecto OMA

Manuales, tutoriales y comics didácticos para aprender informática

microcuentos, nanoficción, micronanos, nanomicros, comosetedelaganallamarlos...

Webcomic sobre... algo

NaNoWriMo 2012

Licencia

Busca en Todo está dicho

1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

Subscríbete por correo

Introduce tu dirección de correo:

Proporcionado por FeedBurner